viernes, 7 de febrero de 2014

Un par de vueltas por la realidad


Un par de vueltas por la realidad (Ediciones del movimiento Hora Zero 1971) de Juan Ramírez Ruiz (Chiclayo en 1946 – 2007) es el primer poemario de uno de los fundadores de uno de los movimientos más importantes de la poesía en Hispanoamérica. El poemario en cuestión tiene halo juvenil de rebeldía y contracultura que exigía el contexto de la época. Así desde sus primeras páginas somos testigo de un pronunciamiento evaluativo entorno a la literatura peruana afincada en el paradigma marxista, maoísta y leninista, para construir directrices de cómo debería ser la literatura en nuestro país. En este apartado (que es lo más interesante del libro) dinamita a poetas paternales como Martín Adán, Francisco Bendezú, Carlos German Belli o Antonio Cisneros por mencionar algunos. Otro punto es que fundamenta las bases del movimiento Hora Zero: “… es un mundo vital, mental, espiritual, es decir un mundo integral; plantea fundamentalmente una ruptura con la Historia y se proyecta, imprimiendo nuevas formas de vida, nuevas formas de arte”. Ante lo citado quiero resalta el aspecto integral que será lo que buscará Enrique Verástegui con su libro Ética y Ramírez Ruiz con sus dos libros posteriores (su vinculación con el lenguaje es una referencia en su poesía). Estos dictámenes dictatoriales de cómo debería ser la poesía de partir de ellos para adelante es lo más exótico del libro. Por otro lado, su poesía se construye de espalda a la retórica que tiene como tradición Eguren y Adán para dar paso a una poesía coral, conversacional y descriptiva sujeta a la propuesta de Cardenal y los poeta beat. No será hasta el siguiente libro cuando Ramírez Ruiz no sorprenda con una propuesta lírica particular y  novedosa para los tiempos donde el compromiso con su entorno era suficiente para inflar los pulmones y abanderarse como representante de la nueva poesía peruana.

Presentación: Buena
Puntuación: Regular
Género: Poesía
Leído: 30 de enero del 2014

1 comentario:

Patricia Temple dijo...

Tuve el privilegio de conocer personalmente al autor pero he leido pocos poemas muy buenos del autor. De Hora Zero tributo el merito a Jorge Pimentel, voz excelsa y poderosa de la poesia peruana.