sábado, 5 de mayo de 2012

El lustrabotas



Fernando Valle Buendía es un escritor nazqueño que se asentó en Huacho en la década pasada. Tiene publicado dos libros de poesía, dos novelas y un relato. El libro que voy a comentar se llama El lustrabotas (Impreso en talleres gráfico Bisso S.I.R.L – Huacho- Perú 1983) que fue galardona por la revista argentina Hispanoamérica como finalista. El jurado que precedía el concurso estaba conformado por Augusto Roa Basto, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa.
El relato es muy mencionado entre los entendido de la ciudad de Huacho como uno de los mejores textos que se han escrito y publicado en (sobre) la ciudad por la sencilla razón que está ambientado en las diferentes calles de Huacho y porque recoge el habla popular de esa época. Lo curioso es que el libro ha sido poco difundido entre la población (solo fue publicado una vez y su tiraje fue austero). Yo me arriesgaría a decir que el relato se volvió mítico por el concurso que ganó.
Han pasado muchos años desde que escuché el mítico discurso que envolvía el libro. Los años solo me generaron preguntan: ¿Existía el libro? ¿Quién poseía el libro? ¿Ganó el concurso que la gente refería? Busqué, pregunté y di con algunos paraderos que posiblemente podría estar el libro (olvidado) en el estante del hogar: no lo encontré.
Por una decisión personal no quiero revelar cómo adquirí el libro. Lo que sí puedo es exponer algunas ideas que he sustraído del libro y que revela el mal entendimiento que ha tenido los intelectuales (lo llamaré de esta manera) de la ciudad (Huacho) acerca de este libro. 1. El libro no ganó el concurso que la gente decía solo fue finalista y publicada en un número por la revista argentina (Tengo la carta de felicitación que la revista envió al escritor por ser finalista en dicho concurso). 2 El jurado que presidió el concurso era lo que se afirmaba. 3 El libro describe a la ciudad de Huacho y sus avenidas más populosas. 4 El habla que se lee en los diálogos del libro no es de la gente de la zona. He comprobado que el modo de hablar corresponde a la gente de Nazca, con unos términos afroperuanos y dejos de la gente de la serranía (Para las dudas invito a la lectura del libro “Canto de Sirena” de Gregorio Martínez para la comparación del léxico afroperuano). 5 Es verdad, el libro no existe en ningún lado. 6 El texto publicado en la revista y el texto publicado en libro por auspicio de la alcaldía de Huacho son diferentes (pasajes del comienzo de la obra, conversación recortadas, diferente disposición en torno a su división por apartados).
El lustrabotas de Fernando Valle Buendía puede aparentarse con el relato de César Vallejo “Paco Yunque”; el libro de cuentos de “Los inocente” de Oswaldo Reynoso, “Los aprendices” de Carlos Eduardo Zabaleta o la novela corta “Los cachorros” de Mario Vargas Llosa. Menciono esta tradición por encontrar similitud entorno al uso del personaje adolescente y que todos los libros mencionados usan la misma trama (un contexto injusto que tiene que enfrontar para salir airoso).
En torno al lenguaje presiento que Valle Buendía tenía muy bien aprendido las bases dejadas por Ciro Alegría en torno a su visión de la novela (sus dos novelas publicadas se deja entrever). Así el lenguaje que envolvía a los personajes debía ser muy importante para desarrollar cualquier texto literario aunque este sea urbano (como es el caso de Los inocentes).
La lectura que se le hizo a la obra cayó en el entusiasmo positivista de relacionarlo a la ciudad y se afirmó que la obra representaba y reflejada la idiosincrasia de los pobladores de Huacho. Mi lectura atenta ha encontrado serios indicios que lo afirmado líneas anteriores es falso. Si bien es cierto que hay un contexto de la ciudad y personajes que se desarrollan en el texto con ciertas características notorias que hacen que se aparenten con lo afirmado, no se llega a construir el personaje entorno a su pensamiento y su representación objetiva (habla) porque lo que leemos en realidad es la construcción mental de hibridación lingüística que hace el autor entre su descendencia nazqueña (influencia afroperuana) y quechua. Para terminar este punto puedo afirmar subjetivamente que en Huacho la población afro no tiene presencia en la población como tiene la ciudad de Nazca.
El lustrabotas es un relato (aunque el autor lo entendió como un cuento) que, a pesar, de los puntos en discrepancias aquí expuesto, trata de afrontar y construir un texto que represente a un sector de la población en si minoritaria y marginada que son los lustrabotas. Pero también hay algo que nadie ha dicho y es que el relato nos presenta el desarrollo paulatino de la ciudad, y como aquellos que viven a los alrededores (la ciudad termina en el hospital Obrero) sufren los primeros estragos del desarrollo demográfico. Otro tema que mencionar y pueden ser tratados en otro momento es el machismo imperante en las familias pobres, la educación rígida y  los valores familiares, sociales y juveniles.
Sé que mi comentario solo servirá (espero) para una nueva publicación del texto que generaría nuevas lecturas que aporten y oriente los nuevos entendimientos del texto literario, porque leerlo y coger su tapa de cartulina azul con impresión artesanal no solo costará años de búsqueda sino también el descubrimiento que no solo en Lima se escribe una buena literatura.

Presentación: Buena
Puntuación: Buena
Género: Relato
Leído: 5 de Mayo del 2012

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Interesante comentario sobre el exámen de esta obra totalmente desconocida para mí y seguro q para muchos más, espero q ésto realmente sirva para promover su reedición y poder leerla para corroborar o discutir tus apreciaciones. Saludos y felicitaciones por el blog.
Mike.

Anónimo dijo...

conchasumare