Intimidad
(Anagrama, 2008) de Hanif Kureishi (Inglaterra, 1954) novela breve del escritor
de origen pakistaní publicada en español por Anagrama, se presenta como un
ejercicio narrativo de alta concentración psicológica, centrado en el monólogo
interior de un hombre que ha decidido abandonar a su pareja y a sus hijos.
Lejos de estructurarse como un relato de acciones, la novela se articula como
una exploración discursiva de la conciencia en crisis; el conflicto no se
despliega en el exterior, sino en el espacio íntimo —y problemático— del
pensamiento.
Desde el punto de vista
temático, Intimidad interroga de manera directa las nociones de
responsabilidad, deseo y autenticidad. El protagonista justifica su decisión a
través de una retórica de la sinceridad consigo mismo: abandonar sería, para
él, un gesto de fidelidad a su verdad interior. Sin embargo, Kureishi no valida
esta posición; la novela expone sus fisuras. La apelación constante al deseo
individual se revela ambigua, incluso narcisista, y entra en tensión con las
consecuencias éticas de la elección. Así, el texto se sitúa en un territorio
incómodo, donde la libertad personal colisiona con el daño infligido a los
otros.
Formalmente, la obra
adopta una voz narrativa en primera persona que intensifica la sensación de
encierro. El discurso avanza por asociaciones, recuerdos y reflexiones que se
encadenan mediante una sintaxis flexible, a veces torrencial; la puntuación
—coma, punto y coma, dos puntos— cumple un papel decisivo en la modulación del
ritmo, permitiendo que el pensamiento fluya sin convertirse en confesión transparente.
El guion largo aparece como recurso de inflexión —marca cortes, aclaraciones o
desplazamientos—, reforzando la impresión de una conciencia que se corrige y se
contradice a sí misma.
Uno de los ejes más
relevantes de la novela es la problematización de la intimidad como espacio
moral. Kureishi sugiere que lo íntimo no es un refugio puro ni incontaminado;
es, por el contrario, un lugar donde se elaboran justificaciones, donde el
lenguaje sirve tanto para comprenderse como para absolverse. El protagonista
analiza sus relaciones pasadas, su vida sexual y su rol como padre desde una
perspectiva que oscila entre la lucidez y la autoindulgencia. Esta ambivalencia
constituye uno de los mayores logros del texto: el lector no puede
identificarse plenamente con la voz narradora, pero tampoco puede desestimarla
con facilidad.
En el plano ideológico, Intimidad
dialoga con una sensibilidad contemporánea marcada por el individualismo
tardomoderno. La novela pone en escena un sujeto que concibe la vida como un
proyecto de realización personal, incluso a costa de la estabilidad afectiva y
familiar. No obstante, Kureishi evita convertir esta posición en una tesis; la
somete a desgaste narrativo. A medida que el monólogo avanza, las certezas del
narrador se erosionan, y lo que parecía una afirmación de libertad comienza a
mostrar su reverso: la soledad, la culpa y la imposibilidad de una ruptura
verdaderamente limpia.
Desde una perspectiva
crítica, puede afirmarse que Intimidad es una novela deliberadamente
incómoda. Su brevedad, su concentración en una sola voz y su negativa a ofrecer
redención o aprendizaje final desafían las expectativas narrativas
convencionales. No hay catarsis ni cierre moral; hay, más bien, una suspensión
ética que obliga al lector a evaluar, sin mediaciones, el discurso del
protagonista. Esta estrategia refuerza el carácter perturbador del texto y lo
sitúa en una tradición de novelas que examinan la subjetividad masculina sin
idealización.
En conclusión, Intimidad
de Hanif Kureishi constituye una exploración rigurosa y despiadada de la
conciencia individual enfrentada a sus propias decisiones. La novela no juzga
ni absuelve; expone. Su potencia reside en la capacidad de mostrar cómo el
lenguaje de la autenticidad puede convertirse en un mecanismo de defensa, y
cómo la intimidad —lejos de ser un espacio de verdad pura— es también un campo
de conflicto, opacidad y responsabilidad. Se trata, en suma, de un texto breve
pero denso, cuya fuerza crítica proviene de su negativa a ofrecer consuelo
narrativo o moral.
Presentación:
Bueno
Puntuación:
Bueno
Género: Novela
Leído: 7
de enero del 2026
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