sábado, 20 de abril de 2013

Alniko y Kemita



Raquel Jodorowsky es una de las pocas poetas mujeres que ha desarrollado su corpus literario al margen del contexto poético femenino peruano. Mientras las poetas de los ochenta desarrollaban una poesía contestaría partiendo de su género, Raquel, buscaba una poesía más intimista o que le acercara a sus antepasados. Un ejemplo de ello es el poemario “Alnico y Kemita” (1964) en cual el lenguaje poético se une con el de la ciencia. Así Raquel trata de dar nuevas sendas para el entendimiento de lo que pueda ser la poesía en el siglo que se presentaba en ese momento. Estoy convencido que no hay poemario más exótico y experimental que se halla escritor en esos años. Un poemario, que si bien es cierto, el tiempo ha condenado algunos términos científicos, lo que no ha borrado es esa calidez poética que descubrimos en cada verso. Raquel Jodorowsky es una poeta que falta descubrir en nuestras letras y revalorar para así darle el espacio que se merece.

Presentación: Bien
Puntuación: Muy bien
Género: Poesía
Leído: 16 de Enero de 2010  

viernes, 19 de abril de 2013

Sucesos de escritura


"Sucesos de escritura" de Judith Paredes Morales es un buen trabajo crítico sobre las dos obra de Mario Bellatín ("Efecto de invernadero" y "Salón de belleza"). Partiendo de la teoría del Queer, Paredes, hace un recuento de los trabajos críticos sobre la obra de Bellatín y como la crítica ha reaccionado en torno al tema del homoerotismo que se puede vincular en su obra ya mencionada. Debo remarca el carácter accesible del libro para un lector que este medianamente vinculado con el tema pueda desarrollar otra lectura especializada. Lo que si puedo criticar es que pareciera que Paredes hace un recuento crítico que ha encerrado su obra descuidando su aporte personal en torno a su lectura (aunque al final del libro se puede sentir una conclusión no tan extensa). 
Un libro que nos ayudará a comprender y a revivir el ánimo de una nueva lectura de la obra de uno de los escritores peruanos más importantes en la actualidad.

Presentación: Bien
Puntuación: Bien
Género: Ensayo literario
Leído: 16 de Abril de 2013 

domingo, 14 de abril de 2013

Neguijón



Neguijón era el gusano que se creía era el causante de las caries. Este imaginario que pertenece al pensamiento colonial le ha valido a Fernando Iwasaki (1961) para escribir una novela sobre lo tenebroso que era extraerse una muela en la época colonial. Neguijón (2005) es una novela muy bien documentada, con un lenguaje de época que trata de involucrarnos, con una trama terrorífica pero a la vez realista, de los actos que se ejecutaban cuando se quería encontrar la explicación de un mal corporal. Neguijón es un inventario de la cultura del Siglo de Oro, un descubrimiento de las supersticiones y el disparate humano. Así la obsesión de encontrar el gusanillo, que nadie ha visto pero está documentado en libros anteriores, por parte de el barbero servirá para narrar las peripecias de este héroe quijotesco que lo único que le importa es descubrir y constatar sus lecturas acerca de la cirugía y encontrar al neguijón.
Una novela bien elaborada aunque por momentos se nos aleja por el lenguaje del cómo está escrito y la cultura que maneja para construir el texto nos asegurara el disfrute y descubrimientos de nuevos paisajes del pensamiento humano.  

Presentación: Muy bien
Puntuación: Muy bien.
Género: Narrativo
Leído: 11 de abril de 2013      

sábado, 6 de abril de 2013

La virgen de los sicarios



A mediados del siglo pasado surgió la discusión sobre la novela de lenguaje. Cortázar y Arguedas sostuvieron una acalorada discusión, en una revista de la época, sobre si la novela de lenguaje podría reflejar fielmente la realidad mediante el lenguaje del personaje. Leyendo la novela de Fernando Vallejo (Colombia), La virgen de los sicarios (1999) me ha traído a colación sobre si este tipo de novela puede reflejar una realidad. La novela funciona en el contexto que se quiere representar pero no lo hace cuando el lector es foráneo. Se siente que la novela cae más en lo sociológico que en literario. Entonces la exigencia de la lectura no se encuentra en la estructura sino en el lenguaje, en la poesía de la ciudad, aquella que sostiene al lenguaje normativo. La virgen de los sicarios tiene una musicalidad interna que se sostiene con el habla del protagonista que relata, mediante su nihilismo, lo absurdo que puede significar la vida en Colombia a causa del sicariato. Ahora, si bien es cierto que no aborda el problema en sí, lo que más le preocupa a Vallejo es construir lo humano. Así mediante las acciones de sus protagonistas nos muestra el vejamiento de la condición humana. El texto por momentos es brutal, narcisista pero también humana porque nos transporta a los momentos más álgidos del sicariato en Colombia. Una novela para repasar antes de construir un personaje sicario idealista, atractivo e ejemplar que actualmente nos bombardea la pantalla chica.

Presentación: Muy buena
Puntuación: Buena
Género: Novela
Leído: 6 de abril de 2013     

viernes, 29 de marzo de 2013

Llámalo amor, si quieres


Estas nueves historias de amor basadas en personajes importantes de la historia peruana le sirve a Toño Angulo para demostrar su talento en el manejo de la crónica. “Llámalo amor, si quieres” (Aguilar 2004) es un libro cautivante, bien documentado y con descripciones precisas para envolver al lector en el conocimiento de pasajes muy íntimo referidos al amor. Quiero destacar la referida a Haya de la Torres, Vladimiro Montesinos, Augusto Ferrando, José María Arguedas y Alberto Fujimori como las más destacadas.
La crónica en el Perú ha sido poco desarrollada pero en los últimos años los nuevos escritores, mayormente periodista, han impulsado un corpus literarios que se tiene que leer con detenimiento. La revista Etiqueta negra ha impulsado el desarrollo de estos nuevos escritores que transitan entre la historia y la creación. 
La crónica es un género importante en los Estados Unidos desde mediado del siglo pasado. No olvidemos que Truman Capote con la A sangre fría (1966) le sirvió para crear un nuevo discurso: interesante, ameno y a la vez trascendente.
Finalmente quiero puntualizar que tal vez sea la novela “Canto de sirena” (1977) de Gregorio Martínez uno de las primeros textos que acopló este tipo de manifestación discursiva.     
Puntuación: Muy buena
Presentación: Muy buena
Género: Crónica.
Leído: 26 de marzo del 2013 

sábado, 9 de febrero de 2013

Mi narrativa está enmarcada dentro de la infelicidad



Entrevista al escritor arequipeño Orlando Mazeyra Guillén.

1.- ¿Qué buscas representar en tu narrativa?

No sé si busco algo en específico. A medida que pasa el tiempo me doy cuenta de que la escritura es, en mi caso, una urgencia. Las palabras (mis palabras) son lo único que tengo, lo único que en verdad me pertenece. Si busco algo es ‘encontrarme’, pero sé que nunca lo voy a hacer.

2.- Tu literatura se relaciona con el desasosiego del ser humano con las circunstancias que te le ha tocado vivir. De alguna manera buscaste eso en tu narrativa.

Mi narrativa, sin duda, da cuenta de mi ser y mis circunstancias. Y el desasosiego es casi un estado cotidiano en mí. Muchas veces la escritura es también una catarsis… hasta una expiación. Vargas Llosa dice que escribir inmuniza contra el dolor. ¡Ojalá así fuera! Si alguna vez logro que me inmunice seguramente dejaré de escribir. Por eso a la escritura la siento como una necesidad biológica, si me permites, semejante al sexo. Uno puede vivir sin sexo, desde luego; pero qué difícil es vivir sin practicarlo, ¿no?

3.- ¿Qué autores crees que desarrollan ese desasosiego tan característico en nuestra post modernidad?

No lo sé. Seguramente son muchísimos, sin embargo para mí han sido fundamentales las lecturas de Sábato, Coetzee, Camus, por darte tres nombres. El Túnel fue un descubrimiento que hasta el día de hoy me estremece. Ya te mencioné a Vargas Llosa que manifiesta una auténtica ira contra el mundo que nos tocó vivir. Ambos entienden (Sábato y MVLL) de la misma forma la escritura de ficciones. Yo creo que no se trata de autores, sino de la lectura misma, pues leer no es un placer inocuo. ¿Qué trato de decir? Que la lectura de ficciones ha sido determinante en este desasosiego vital. Le tengo que dar gracias también a Onetti y a Horacio Quiroga, dos uruguayos, de vidas atroces. Y pensar que de niño, cuando todavía no sabía cómo era el mundo (como yo creo que es), empecé leyendo “Cartas desde la selva”.

4.- Tus palabras confirman que tu literatura se orienta a cuestiones personales que coyunturas literarias. ¿Cómo ves la nueva literatura peruana?

Hay muy buenos narradores relativamente jóvenes como Daniel Alarcón, por ejemplo, o Carlos Yushimito. Me gustó mucho la primera novela de Bayly. No sé si Mario Bellatin es peruano o mexicano, pero su obra es imprescindible. Entre los canónicos, aparte de Vargas Llosa, admiro mucho a Oswaldo Reynoso, Ribeyro, Luis Loayza… también hay un autor algo ‘caleta’ que escribió hermosos cuentos fantásticos, Alfredo Castellanos. Y también a José Adolph con quien tuve la suerte de intercambiar un par de correos electrónicos pocos meses antes de su muerte.

5.- Ahora que traes a colación al escritor José Adolph, crees que la literatura llamada fantástica tiene poca suerte en el Perú.

No es que tenga poca suerte, sino que es considerada por muchos un género menor. Para mí, escribir literatura fantástica es un reto mucho más complicado y exigente. No te olvides que el mismo Ribeyro incursionó en el género. Calderón Fajardo es otro gran escritor de narrativa fantástica. Me parece que, en general, el lector peruano está más emparentado con la literatura realista. No es casualidad que nuestro mejor novelista, Vargas Llosa, sea un narrador eminentemente realista.

6.- Arequipa tiene una gran tradición de narradores que tal vez poco o nada han desarrollado la ciudad como espacio.
Justamente eso me decía un viejo librero del centro de la ciudad y coincidimos en lo mismo: en el ámbito narrativo, Arequipa es todavía un territorio virgen, salvo algunas novelas de Edmundo de los Ríos y, mucho más antes, de María Nieves y Bustamante. Pero ahora eso va ir quedando atrás. Yuri Vásquez acaba de publicar hace unos meses, “El nido de la tempestad”, gran novela donde Arequipa ya reclama su “derecho de ciudad” en la narrativa peruana.

7.- Sí, es muy raro que siendo una ciudad con narradores prestigiosos, estos solo han desarrollado su narrativa con una mirada hacia Lima que se refleja en sus escritos por su condición de migrantes o tal vez de una añoranza como lo hace Reynoso, pero no han problematizado. O es que el mito del 50 donde la ciudad era un personaje principal en la narrativa ha quedado obsoleto.

Yo le dije a Oswaldo Reynoso que si él se quedaba en Arequipa y escribía un libro sobre “Los inocentes” de los pueblos jóvenes de nuestra ciudad su obra, obviamente (por culpa del centralismo limeño), no hubiera tenido la repercusión que tuvo.  Él lo reconoció. El narrador no limeño apunta a Lima, así como el limeño apunta a Europa o, en todo caso, a Estados Unidos. No es una regla, por suerte, pero sí una realidad. Cualquier ciudad o villorrio tiene historias, lo que pasa es que debe encontrar a alguien que tenga el talento suficiente como para poder contarlas. Te reitero que siento que a Arequipa ya le está llegando su momento. Mi ciudad está gestando nuevos narradores.

8.- En cambio, Lima no ha sido diagnostica por un limeño en estos cincuenta años a profundidad. Yo creo que el único que dio un diagnóstico fue Ribeyro. Recuerdo que un catedrático de San Marcos le planteé la idea que la narrativa de Ribeyro tiene un prejuicio al migrante porque muchos de sus personajes están desarrollados como estereotipos bufonescos. El catedrático me dijo que estaba equivocado porque lo que Ribeyro buscaba era plantear la nueva Lima que se construía frente a sus ojos, pero siempre me quedó la duda. De otro lado, actualmente, los narradores limeños han volcado una mirada a la provincia donde se desarrolló el problema de la violencia en el Perú y eso ha sido un tema que se ha desarrollado en los últimos años.

Si la mirada es honesta, entonces bienvenidas todas las obras sobre el terrorismo o sobre cualquier tema. Ahora, también se da el caso de los que, para descalificarte a la mala, dicen tú eres un “pituco limeño” que, más allá del atentado de la calle Tarata, las bombas y los eventuales  cortes de luz, no sabes lo que realmente pasó. Así que si quieres escribir sobre la violencia política va a ser algo demasiado falso, impostado. ¡No te metas en lo que tú no has vivido! Y bla bla bla…. La naturaleza de la ficción es fingir una realidad, no haberla vivido cabalmente (ya dejarlo bien en claro aprovecho para recordarte una anécdota que debes conocer: el personaje real que sirvió como semilla para que Vargas Llosa elucubrara a Alejandro Mayta, aquel quijotesco revolucionario de su novela Historia de Mayta, buscaba insistentemente a varios narradores para contarles su ‘verdadera’ historia y para enmendarle la plana a Vargas Llosa por ‘mentiroso’). ¡Delirante! Si algo es la ficción es una mentira… Sin ir más lejos, a mí también me dijo alguna vez, un comunista exaltado, que ningún arequipeño (radicado en Arequipa) podía escribir sobre la violencia política porque Arequipa no había sido tocada por orden de Abimael Guzmán. Lo mandé a callar de inmediato, pues mi propia familia corrió muchos riesgos durante esa nefasta época. Uno debe escribir sobre lo que lo que quiera, pero que lo haga con honestidad… y no por “moda” o afanes más impresentables.

9.- Y creo que la moda no se encuentra en parámetros estéticos como lo era antes sino en exigencias editoriales europeas que construyen, de alguna, manera el imaginario de lo que es el Perú en extranjero. Este hecho segmenta mucho las diferentes temáticas que pueda escribirse en el Perú, no crees.

De acuerdo. “Si un tema está en boga, entonces manos a la obra”. Insisto: no hay peor narrador que el deshonesto, aquél que no escribe sobre lo que le sale de los forros, sino con fines subalternos. Y digo subalternos porque hay grandes editoriales que mandan a escribir sobre determinados ‘tópicos’…

10.- Cambiando de tema intricados, tu obra cómo ha sido recibida por la crítica y los lectores.

En Arequipa, salvo alguna rara excepción, el periodismo cultural no existe. La mayoría de diarios no hace reseñas de nada. De nada en absoluto: te llames Philip Roth, Javier Marías o seas un escritor debutante. La crítica en Lima fue muy alentadora y estimulante con mi segundo libro, La prosperidad reclusa, tanto en Caretas, El Comercio e inclusive en La República. Jack London dice en una de sus novelas que los grandes críticos son tan raros como los cometas. Estoy de acuerdo con eso. También podríamos decir lo mismo de los escritores, ¿no? Habemos muchos, pero los grandes son rarísimas excepciones. Por otra parte, presiento que a los narradores jóvenes nos cuesta leer a los que están en nuestra misma situación: empezando. Otra práctica, bastante insana y despreciable, es leer a un nuevo narrador y luego negarlo en público. Algo muy habitual por estos lares.

11.- García Márquez decía que toda su obra podía resumirla en una sola palabra: la soledad. ¿Cuál sería la tuya?

Infelicidad

12.- ¿Qué estas escribiendo actualmente?
Este año, Dios mediante, publicaré un nuevo libro de narrativa. Espero que le vaya bien.

13.- ¿Seguirás con el relato?

Sí.

ORLANDO MAZEYRA GUILLÉN (Arequipa, Perú, 1980). Escritor y cronista. Ha publicado Urgente: necesito un retazo de felicidad (2007) y La prosperidad reclusa (2009). Publica ficción y no ficción en El Malpensante (Colombia), Hildebrandt en sus trece (Perú) y otros trabajos narrativos en revistas literarias virtuales como Hermano Cerdo (México), Badosa.com (Barcelona), Destiempos y en el Proyecto Patrimonio de Santiago de Chile. Ha sido incluido en las antologías Disidentes 2: los nuevos narradores peruanos 2000-2010 (Ediciones Altazor, 2012) y 17 cuentos peruanos desde Arequipa (Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa, 2012).


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Amor underground


Amor underground de Silvana Leunda es un libro de poesía de poca relevancia. Si bien es cierto que la autora trata de comunicarse con el estilo surrealista. La acumulación de metáforas arriesgadas producen en el lector no el asombro por la dislocación de la realidad sino el hartazgo de palabras mal estructuradas. 
Por otro lado, el tema amoroso es tratado desde el cuerpo hasta llegar a los arcanos de la muerte. Tal vez eso sea su único acierto en ciertos versos que sobresalen de toda esta maraña de intentos poéticos. 
Espero que las nuevas producciones de la autora pueda superar estas deficiencias.

Puntuación: Mala
Presentación: Bien 
Género: Lírico
Leído: 29 de noviembre del 2012